domingo, 17 de abril de 2016

Aún no ha llegado el amanecer,
y ya de a poquito me muero.
No estoy segura qué siento,
solamente sé que no creo.
Ya no creo en nada.

Sólo basta escuchar el silencio.
Sólo queda aguardar a ausentarse.
Cerrar los ojos y esperar
a que con certeza algún día,
la fé nos sirva de algo.

Ya no quedan reservas,
ni existen filosofías vagas;
únicamente café sobre la mesa.
Aún no ha llegado el amanecer,
y ya no queda nada.


sábado, 9 de abril de 2016

Han habido muchos idas y vueltas...
Esperar fue mi mayor problema,
saber que no llegaría sólo el momento.
Pero ha amanecido y me he dado cuenta
de que no olvido, y pido
que me entiendan que esto vino jodido.
El café se me sigue enfriando,
y yo sigo meditando, pero la verdad
no sé bien que es eso.
Aveces no sabemos como hacer,
cuando se trata de arreglar
lo que sentimos.
Es la naturaleza misma
poniéndole peros al corazón;
volcando los escombros,
donde han llorado ruinas.
Pero yo me digo a mi misma,
que yo no creo nunca en la verdad.


Desire

¿Qué voy a hacer
con tantos sueños sembrados?
Voy a soñar, 
con un campo colmado
de perlas brillantes y azules,
así como unas grandes nubes
que vuelen sobre mi cabeza.
Y no, no me voy a detener,
ni aunque sea un instante,
hasta alcanzar sus brillos
fugazes y cegadores
dentro de mis propios ojos.
Tal vez suele duro,
pero juro por mi propia sangre,
que no me olvidaré de soñar.