lunes, 23 de mayo de 2016

Luz y sombra

Un suave fulgor de luz
que atraviesa las cortinas
me enrojece las mejillas
y a deshora me despierta.
¿Seremos tan opuestos
en esta vida indefinida?
¿O tan sólo la reminiscencia
de lo que ha sido perdido?
Y es que no logro ver la luz
en este laberinto de piedra.
Todos mis deseos y ensueños,
se convierten en cadenas.
Una nube pálida y tímida,
a lo lejos se aproxima:
¿Será una más de tantas,
que divisan mi energía?
Es que no logro ver la luz
en este laberinto de piedra.
Todos mis deseos y ensueños,
se convierten en cadenas.

domingo, 17 de abril de 2016

Aún no ha llegado el amanecer,
y ya de a poquito me muero.
No estoy segura qué siento,
solamente sé que no creo.
Ya no creo en nada.

Sólo basta escuchar el silencio.
Sólo queda aguardar a ausentarse.
Cerrar los ojos y esperar
a que con certeza algún día,
la fé nos sirva de algo.

Ya no quedan reservas,
ni existen filosofías vagas;
únicamente café sobre la mesa.
Aún no ha llegado el amanecer,
y ya no queda nada.


sábado, 9 de abril de 2016

Han habido muchos idas y vueltas...
Esperar fue mi mayor problema,
saber que no llegaría sólo el momento.
Pero ha amanecido y me he dado cuenta
de que no olvido, y pido
que me entiendan que esto vino jodido.
El café se me sigue enfriando,
y yo sigo meditando, pero la verdad
no sé bien que es eso.
Aveces no sabemos como hacer,
cuando se trata de arreglar
lo que sentimos.
Es la naturaleza misma
poniéndole peros al corazón;
volcando los escombros,
donde han llorado ruinas.
Pero yo me digo a mi misma,
que yo no creo nunca en la verdad.


Desire

¿Qué voy a hacer
con tantos sueños sembrados?
Voy a soñar, 
con un campo colmado
de perlas brillantes y azules,
así como unas grandes nubes
que vuelen sobre mi cabeza.
Y no, no me voy a detener,
ni aunque sea un instante,
hasta alcanzar sus brillos
fugazes y cegadores
dentro de mis propios ojos.
Tal vez suele duro,
pero juro por mi propia sangre,
que no me olvidaré de soñar.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Al tiempo

Las horas son momentos marcados
en diálogos y en silencios,
en penas y en caricias.
Tal vez en risas frenadas
o en besos no esperados.
Son las acogidas y las despedidas;
el dolor de los adiós y las partidas.
Los asombros de la vida;
las suaves marcas escurridas.
El poder del hacer o no.
La decisión de si voy o si ya no.
El tiempo es la clave;
el enemigo invisible,
o tan visible que nos ciega.
El pan y el ser,
la luz cuando calla,
el ojo que retrata.
La tristeza del amor;
el amor mismo.
El interior de una casa,
los kilómetros de distancia.
El tiempo es nacer o morir;
seguir adelante o abandonar;
querer destruir o querer arreglar.
Callar, y no ser uno sino dos.
Dormir en compañía
o sólo en tu habitación.
Vivir la vida o lanzarse al vacío.
Jurar ser feliz y no haber querido.
El tiempo es todo lo que haces, y no.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Reflejada

Mi pasado pegado
sobre el espejo
se está despegando
al fin.
Es tan raro reconocer,
que poco a poco
me descubro
sólo a mí,
y detrás de aquella
imagen oscurecida
lo que siempre hubo
fue el presente y yo.
Ahora veo lo que soy,
que es más
de lo que conocer creí.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Continuar el camino

No puedo más, el bolso con el que cargo está casi repleto. Hoy siento que debo soltar algo fuera de mí.
Ya ni recuerdo que ni lo que hay dentro (o no quiero tratar de recordar). No obstante, aunque por un lado no quiero ni pensar en tener que abrirlo, mi lado audaz ansía tomar ese atrevimiento.
Si no me deshago de algunas cosas pronto, ya será ilógico tomar otras cosas, las buenas, porque ya no entrarán, y no quiero lamentarme ni arrepentirme.
Sé bien lo que quiero... y más aun lo que no quiero (larga lista, leonina). Como también sé lo que me hace bien y lo que me hace mal, y sé que parte quiero anular de esa carga pesada con la que marcho...
Adiós ayer! amarro el pasado y lo tiro al abismo; lejos de mí, porque lo que se lanza lejos no vuelve ni con el más fuerte viento...
Me he cansado de caminar sobre la cuerda floja toda mi vida, es suficiente. Libero de culpa a todos mis errores e inexperiencia. A la que fui. Lanzo mis mascaras una por una, ves? Ésta es la verdadera yo. Tomá, te regalo todo esto, sabes? ya no me sirve pa´ nada.
Ahora sí... mucho mejor; hice lo que hace tiempo debería haber hecho, y no, no fue tan difícil después de todo. En realidad me siento bastante bien. Es más, ya no me duelen los hombros ni el cuerpo, me siento mucho más liviana, y todo por abrir un cierre, no? Vivan las aberturas ().
Permiso, voy a continuar mi camino. Por allá. A tomar cosas, las cosas buenas, que ahora tengo mucho lugar.