miércoles, 7 de octubre de 2015

Continuar el camino

No puedo más, el bolso con el que cargo está casi repleto. Hoy siento que debo soltar algo fuera de mí.
Ya ni recuerdo que ni lo que hay dentro (o no quiero tratar de recordar). No obstante, aunque por un lado no quiero ni pensar en tener que abrirlo, mi lado audaz ansía tomar ese atrevimiento.
Si no me deshago de algunas cosas pronto, ya será ilógico tomar otras cosas, las buenas, porque ya no entrarán, y no quiero lamentarme ni arrepentirme.
Sé bien lo que quiero... y más aun lo que no quiero (larga lista, leonina). Como también sé lo que me hace bien y lo que me hace mal, y sé que parte quiero anular de esa carga pesada con la que marcho...
Adiós ayer! amarro el pasado y lo tiro al abismo; lejos de mí, porque lo que se lanza lejos no vuelve ni con el más fuerte viento...
Me he cansado de caminar sobre la cuerda floja toda mi vida, es suficiente. Libero de culpa a todos mis errores e inexperiencia. A la que fui. Lanzo mis mascaras una por una, ves? Ésta es la verdadera yo. Tomá, te regalo todo esto, sabes? ya no me sirve pa´ nada.
Ahora sí... mucho mejor; hice lo que hace tiempo debería haber hecho, y no, no fue tan difícil después de todo. En realidad me siento bastante bien. Es más, ya no me duelen los hombros ni el cuerpo, me siento mucho más liviana, y todo por abrir un cierre, no? Vivan las aberturas ().
Permiso, voy a continuar mi camino. Por allá. A tomar cosas, las cosas buenas, que ahora tengo mucho lugar.